Educación Informal es un portal educativo para ayudar a familias, profesores y alumnos a continuar con la educación de los más jóvenes fuera de las aulas. Sin embargo, no todos los proyectos que mencionamos tienen relación directa con la educación. O al menos en apariencia. Hemos hablado de empresas dedicadas al medio natural o de restaurantes. Hoy nos toca hablar de un taller de artesanía. SIRCA es un proyecto artesano, valioso, sostenible y educativo. Ahora vamos a explicarnos.

¿Qué puede tener de educativo un taller de artesanía?

La primera palabra que hemos querido destacar es “artesano”. Y claro es que si conoces el trabajo de Cristina Veintemilla, la jefa de este taller, sabes que es una de esas personas de “yo me lo guiso y yo me lo como”. Y de esas ya quedan pocas. Una profesional polivalente, al menos en lo que se refiere a su trabajo y a las relaciones sociales. Ver a alguien sonreír todos los días es maravilloso.

La segunda palabra que llama nuestra atención es “valioso”. La producción en serie, la automatización industrial y la inteligencia artificial arrinconan el trabajo artesano. Para Educación Informal, hacer las cosas con nuestras propias manos es irrenunciable. La calidad de una pieza artesana, las connotaciones artísticas y el cariño que hay detrás de cada creación tienen un valor incalculable.

Cristina Veintemilla o una sonrisa andante

En tercer lugar, decíamos que SIRCA era un proyecto sostenible. Hecho de gente de barrio para la gente del barrio. Sin sobresfuerzos de marketing. Sostenible no por cuestiones de reciclaje y medio ambiente (que también). Sostenible porque la imagen y el producto tienen relación real. Sin “postureo”, que dirían ahora.

Qué bonito es trabajar!

Y ahora, vamos con lo nuestro: un proyecto educativo. SIRCA no sólo vende productos de artesanía. Ofrece cursos de formación para adultos, para pequeños y organiza actividades en familia. Y ahí es cuando “se nos saltan las lágrimas de la emoción”.

Pensamos que es educativo por la capacidad de autoempleo de Cristina, por la posibilidad que ofrece a personas adultas de ocupar su tiempo de ocio con prácticas creativas, por fomentar los talleres manuales entre los más pequeños y por enseñarnos a trabajar en familia. Ahí queda eso.

¿Alguien se atrevería a hacer todo esto en un colegio, instituto o universidad? Probablemente no. Por eso deben existir talleres como SIRCA. Y portales como Educación Informal.

Trabajando juntos todo sabe mejor