Los inicios de semana son perfectos para planificar la agenda semanal. Y los principios de curso son propicios para establecer objetivos a largo plazo.
 
Pero, ¿debería tener relación nuestra agenda semanal con nuestro objetivo para este año?
 
Por supuesto que sí. La única forma de mantener nuestra motivación estable sobre un reto u objetivo a largo plazo es programar tareas asequibles en el corto plazo. Siempre y cuando, estas tareas nos acerquen a nuestro objetivo.
 
Si quieres correr un ironman, concéntrate en cómo debes entrenar esta semana. Si quieres perder peso, decide el postres que vas a tomar esta semana.
 
Mientras sueñas con grandes logros, programa en tu agenda tareas que te ayuden a alcanzarlos.