Qué difícil es ser padre o madre.  Cuántas preguntas sin respuesta o, mejor dicho, con respuesta ambigua.

Dentro del proceso de socialización de un adolescente, inevitablemente, se encuentra el ocio nocturno.  Algo que todos hemos hecho con mayor o menor intensidad y, por ello, sabemos los riesgos que conlleva.  Sin embargo, ¡maravillosos momentos los que hemos vivido por la noche con amigos!

En esta etapa de la vida, la referencia que éramos para nuestros hijos se diluye momentáneamente.  Probablemente la recuperen cuando sean padres pero, en esta fase, los amigos son el centro de su vida en sociedad.  En ellos se fijan, a ellos imitan, con ellos comparten lo bueno, pero también lo malo.

Así que, tarde o temprano, nos harán esa pregunta de difícil respuesta.  Mamá, ¿a qué hora vuelvo esta noche?; Papá, ¿puedo volver con mi amiga que llega 30 minutos más tarde que yo?.

Como anticipábamos al inicio de este post, no hay una respuesta buena o mala.  Os vamos a dejar un vídeo divertido que esperamos os sirva de inspiración.  Reduzcamos al absurdo la situación, ¿qué pasaría si esta pregunta te la hace tu hijo por primera vez a los 22 años?  Ahí sí que tendríamos un auténtico problema.

Veamos lo que aconseja nuestro Equipo Informal.  Pero leed entre líneas, no es humor todo lo que reluce.