Isabel Macías no profundiza en la causas que la han convertido en una “luchadora”.  Pero nos habla de su último proceso de lesión como una experiencia que le ha hecho sufrir y crecer.

El dolor es realmente discapacitante y puede tener repercusiones psicológicas muy potentes,.  Entrenar en esta situación puede ser muy peligroso incluso para una atleta como Isabel y podemos necesitar ayuda.

Sin embargo, muchas atletas aprovechan estas situaciones para diseñar estrategias de afrontamiento útiles para otras facetas de su vida.  El deporte debe ser un “banco de pruebas” de la vida real, en el que atletas y jóvenes deportistas puedan desarrollar competencias que mejoren su calidad de vida.

No me cansaré de agradecer a nuestra deportista la sinceridad emocional con la que nos cuenta las historias.